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neutralidad histórica Guerra Civil 1936: Montero cuestiona equidistancia y responsabilidades

TITULO: neutralidad histórica Guerra Civil 1936: Montero cuestiona equidistancia y responsabilidades

Claves para entender la polémica sobre la neutralidad histórica en la Guerra Civil 1936
– Controversia en torno a las jornadas “1936: La guerra que perdimos todos”: el escritor David Uclés renuncia a participar en el evento organizado por Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra por la presencia de figuras políticas como José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros.
– Crítica de Luis García Montero a la equidistancia histórica: el director del Instituto Cervantes cuestiona la afirmación de neutralidad implícita en el título, señalando que no se puede desligar el conflicto del golpe de Estado que la inició y de sus secuelas.
– Aplazamiento de las jornadas: ante renuncias y críticas, los organizadores posponen el evento hasta el próximo otoño.

Contexto y desarrollo de la polémica
Las jornadas “1936: La guerra que perdimos todos”, inicialmente programadas para principios de febrero en Sevilla, han mostrado tensiones sobre la interpretación y presentación de la Guerra Civil Española.

El objetivo del encuentro, coordinado por el escritor Arturo Pérez-Reverte y el periodista Jesús Vigorra, era abrir un debate público sobre el conflicto. Sin embargo, la inclusión en el cartel de figuras políticas como el expresidente José María Aznar y el exdiputado Iván Espinosa de los Monteros provocó críticas entre varios invitados.

El escritor David Uclés, ganador del Premio Nadal 2026 por su novela La ciudad de las luces muertas, fue el primero en anunciar su renuncia. En un vídeo difundido en sus redes sociales, Uclés argumentó que no podía compartir cartel con personas consideradas por él responsables de vulnerar derechos fundamentales en España. También criticó el título, sosteniendo que la guerra no fue una derrota compartida, ya que el bando franquista obtuvo la victoria. Fuente: cadenaser.com

La renuncia de Uclés fue seguida por la del político Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida, quien también decidió no participar por las mismas razones y por el enfoque del evento. Maíllo expresó su preocupación por la posible manipulación del mensaje y por la presentación del conflicto de forma equidistante. Fuente: elnacional.cat

Ante estas renuncias y críticas, los organizadores decidieron aplazar las jornadas hasta el próximo otoño. Pérez-Reverte anunció que invitarían al exvicepresidente Pablo Iglesias, pero aclaró que Uclés no sería invitado nuevamente, argumentando que se había desacreditado a sí mismo y que no querían que la situación afectara las jornadas. Fuente: lavozdegalicia.es

Crítica a la equidistancia histórica
En medio de la controversia, Luis García Montero, poeta y director del Instituto Cervantes, cuestiona el título “1936: La guerra que perdimos todos”. Señala que el enunciado sugiere neutralidad histórica, pero no puede desligar el conflicto del golpe de Estado contra la República y sus consecuencias. Afirma que decir que “todos perdimos” implica una neutralidad engañosa, ya que solo uno de los bandos impuso una dictadura.

Implicaciones y perspectivas
La polémica sobre las jornadas evidencia tensiones en la sociedad española respecto a la interpretación de la Guerra Civil. La presencia de figuras políticas en foros de debate histórico plantea preguntas sobre objetividad y equidistancia en la narrativa.

Las críticas a la equidistancia reflejan la necesidad de abordar el pasado con rigor, reconociendo responsabilidades y consecuencias de los actos históricos para evitar distorsiones de la memoria colectiva.

Preguntas clave
– ¿Qué ocurrió? David Uclés y Antonio Maíllo renunciaron a participar por la presencia de Aznar e Espinosa de los Monteros y por el enfoque del evento.
– ¿Por qué es importante? Revela las tensiones sobre la interpretación de la Guerra Civil y la influencia de figuras políticas en debates históricos.
– ¿Qué implica observar? Es esencial tratar el pasado con honestidad y claridad, reconociendo responsabilidades y consecuencias para evitar manipulación de la memoria.
– ¿Qué lectura razonable puede hacer el lector? La controversia ilustra la complejidad de debatir sobre hechos históricos sensibles y la necesidad de mantener integridad y objetividad en estos debates.

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